Ir al contenido principal

CITAS INDISPENSABLES

De su Libro, El Génesis en Santa Cariba, del Escritor Hondureño JULIO ESCOTO, un pasaje de su novela que me ha conmovido e inspirado, y va así:

"La vida de ambos debió ser comunión obligada, labio inferior callado. Cuidaría ella de no permitir que las rosas se marchitaran o que los cactus dejaran de solicitar agua. El primer gesto que Salvador tuviera para alejarse lo embutiría entre sus dos mil paginas de menú: amor dado, amor negado, amor buscado, amor exigido, amor solicitado y amor rogado, amor extrañado y exiliado, amor reclamado, amor floral, amor vegetal, amor culinario, amor de roca dura, por la gran puta amor demandado, sexo añejo de tres días por amor esperado, amor, amor que herido regresa de sus batallas y sus pactos, deme su vaso de semen oxidado, amor bélico,chispa flamígera,envaine entreaca su vergaespada de paz."


EL GÉNESIS EN SANTA CARIBA, JULIO ESCOTO 2008, CENTRO EDITORIAL, HONDURAS

Comentarios

Entradas populares de este blog

PINTORES DE HONDURAS GALERÍA DE PINTURA HONDUREÑA PINTORES CONTEMPORÁNEOS HONDURAS

GALERÍA DE PINTORES HONDUREÑOS Artistas Hondureños con una carrera consolidada y de reconocimiento tanto Nacional como Internacional, a través de múltiples exposiciones individuales y colectivas; los Artistas son generalmente graduados de la academia de  Bellas Artes de Honduras, aunque los hay autodidactas que gran valía y méritos Artísticos también. Las pinturas aquí mostradas pertenecen a los pintores: JAVIER ESPINAL, IXÉN FRANCO, KEVIN MAURICIO GUEVARA, DAVID PINEDA ,DELMER MEJÍA, EFRAÍN BENÍTEZ, ELÍAS DÍAZ, JULIO SANABRIA, LEONARDO MONTES DE OCA,  JOSE JORGE AMADOR LANZA, WILLIAMS FRANCO, DENIS JOEL CERRATO, entre otros… JAVIER ESPINAL autor. JAVIER ESPINAL autor: KEVIN MAURICIO GUEVARA autor. JAVIER ESPINAL autor: JAVIER ESPINAL autor: JAVIER ESPINAL autor: DAVID PINEDA autor: DAVID PINEDA autor DAVID PINEDA autor. DENIS JOEL CERRATO ...
  FATAL ENSUEÑO- relato Esa mañana, el Doctor Godoy se levantó con el alba colgándole espesamente de las pestañas. Pocos segundos  después , y poco a poco, fue abriendo los ojos delicadamente, y la vista se le laceró por el resplandor del día que asomaba radiante . Inmediatamente se dio cuenta que lo que había vivido minutos antes no había sido solamente un sueño: el amor de su vida, ese ser extraordinario que lo seducía intensamente, y que él deseaba con cada nervio y músculo de su cuerpo , -extraviándolo hasta de los linderos de la locura-, ya no existía a ll í, ya no podía divisarlo a ll í del lado de la realidad; Ella ya no estaba mas . “Todo fue un sueño” -se dijo en voz alta -, acongojado, triste y deprimido. Entonces, v encido, y con  los brazos colgándole a los costados, tal un monigote de trapo, se dirigió a la alacena de escalpelos filosos y rutilantes, tomó uno, el más liviano y más alargado, y cortó su carótida sin mayor complicación o dolor...

COMO ME DUELES HONDURAS- poema Fernando Aparicio